Vamos a despegar

Sarah

El ruido afuera era ensordecedor, pero entendí el gesto de Kael indicando que me explicaría más tarde. Me entregó unos auriculares grandes, colocándose otros él mismo, proporcionando alivio auditivo.

—¿Puedo despegar, señor Graham? —preguntó el piloto, su voz llegando claramente a mis oí...

Inicia sesión y continúa leyendo