Sin vuelta atrás

Kael

Se levantó de su silla de un salto, incluso derribando la silla detrás de ella, y me miró con verdadero horror, algo que, una vez más, no ganaría mi simpatía.

—Tu dinero sigue depositado en tu cuenta. ¡No perderás nada! Incluso puedes usarlo para hacer lo que quieras y, si lo deseas, enco...

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