Capítulo 238 CAPÍTULO 231 Líneas enemigas bajo el tul

PAULA CONTRERA

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‎Bajo las escaleras y, como es de esperarse, Alejandro ya está en la mesa desayunando. Me acerco en silencio y tomo el lugar que me asignaron desde que decidí vivir en esta casa.

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‎​—Buenos días —lo saludo.

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‎​Me mira mientras se lleva un trozo de fruta a la boca. Es absurdo...

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