Capítulo 137

La tensión en la casa de la manada era sofocante. Incluso cuando el sol se levantaba, proyectando su luz dorada a través de las amplias ventanas, la inquietud persistente del ataque de anoche se aferraba a las paredes como un invitado no deseado. Cada paso que daba se sentía más pesado, como si el p...

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