Capítulo 170

Me desperté empapada en sudor, con el cuerpo en llamas. Cada centímetro de mí se sentía vivo y sensible, como si el aire mismo rozara mi piel con un calor tentador. Las sábanas de seda se pegaban a mí de una manera enloquecedora, burlándose de mí mientras me movía incómoda.

¿Qué me pasaba? Mi cuerp...

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