Capítulo 173

La habitación estaba oscura y silenciosa mientras me sumergía en un sueño inquieto. Mi cuerpo estaba pesado, pero mi mente estaba intranquila, tironeada por un hilo invisible que no me dejaba descansar. Escuché la voz de nuevo, suave pero urgente, atravesando la neblina de mis sueños.

—Ayla... desp...

Inicia sesión y continúa leyendo