Capítulo 183

El hombre se arrodilló en el centro de la habitación, su rostro magullado y manchado de sangre. Su camisa estaba rasgada, manchada de sudor y miedo. Detrás de él estaban dos de los hombres de Alaric, con sus agarres firmes, inflexibles. Y luego estaba Alaric.

Se paró frente a ellos, cada centímetro...

Inicia sesión y continúa leyendo