Capítulo 197

Su voz flotaba por mi mente como humo que se desliza por la luz de la luna.

—Paz —susurró Prisca, su voz suave y tranquila por primera vez—. Ha encontrado paz, Ayla. Y amor. Tú le has dado eso.

Me giré en la oscuridad, en el sueño, aunque no había paredes—solo un brillo de luz azul. La vi. Prisca....

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