Capítulo 264

El pergamino aún estaba en mi mano cuando regresé a mis aposentos, con la respiración entrecortada y los dedos temblando. Mis pensamientos corrían como caballos salvajes—indomables y urgentes.

—Solo los Sangre de Luna comandarán el verdadero fuego.

¿Qué significaba eso? ¿Qué era el “verdadero fueg...

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