Capítulo 45

Anabelle me sonrió amablemente, pero había algo triste en esa sonrisa. Era como si supiera algo que yo no sabía, pero ignoré ese pensamiento. Solo estaba siendo paranoica otra vez.

—Es un placer finalmente conocerte, Anabelle.

—Es un placer finalmente ponerle cara a todas las grandes historias que...

Inicia sesión y continúa leyendo