Capítulo 46

Observé con los ojos bien abiertos mientras él tomaba su mano, ni siquiera protestó ni se mostró sorprendido al acercarla a su lado. No sabía qué hacer, era como si estuviera pegada en mi lugar, mi mandíbula sentía que iba a caer hasta el suelo. Solo observé en silencio, en shock, mientras todo suce...

Inicia sesión y continúa leyendo