Capítulo 78

El sol brillaba intensamente hoy, una calidez rara acariciando la fresca brisa otoñal. Parecía el día perfecto para un paseo. Los gemelos estaban acurrucados contra mi pecho en su portabebés, con sus pequeños puños asomando ocasionalmente mientras se estiraban. No pude evitar sonreír al mirarlos; er...

Inicia sesión y continúa leyendo