Capítulo 10 Intrusos

Lydia llegó al día siguiente con dos maletas y una sonrisa perfectamente ensayada.

—Los obreros empezaron a tirar paredes en mi casa —explicó en el porche de la casa principal, como si fuera el asunto más natural del mundo—. Dijeron que mínimo dos semanas. No voy a quedarme oliendo a cemento y polvo...

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