Capítulo 129 La cacería de Lydia

Andrea llegó al hospital con el cabello recogido a la carrera y el teléfono todavía en la mano.

Entró como una tromba. Dejó la cartera en la silla, miró primero a Valentina y después el monitor, la vía, el color de su cara.

—Hey… —dijo bajito, acercándose a la camilla—. ¿Cómo estás? ¿Cómo sigues?

Va...

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