Capítulo 130 Atrapados

Las esposas le quedaban mal a Lydia.

No porque le apretaran de más: porque le rompían la pose. En el asiento trasero de la patrulla, con el bolso confiscado y el abrigo todavía puesto, miraba por la ventana como si el paisaje de ruta pudiera ofrecerle una salida alternativa. Los postes pasaban uno t...

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