Capítulo 34 Su verdad

La mañana siguiente amaneció clara, casi ofensiva de tan limpia. Valentina bajó más tarde que de costumbre. Había dormido poco, pero distinto. La conversación de la hamaca le había dejado un residuo extraño: no paz exactamente, pero sí una especie de cansancio honesto. Como si por una vez hubiera di...

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