Capítulo 67

El anillo en el dedo de Xanthea era fascinante.

Muy... fascinante.

—Ezra... ¡ah! ¡Ah! Oh dios...

La respiración de Xanthea se volvió más pesada mientras apretaba las sábanas, sofocando sus gemidos en un grito silencioso.

Las caderas de Ezra chocaron contra ella con una embestida brusca, arrancándole...

Inicia sesión y continúa leyendo