Capítulo 114

El apartamento estaba cálido y con una luz suave, de esa comodidad que hacía que el resto del mundo se sintiera muy lejos. La lluvia repiqueteaba con delicadeza contra las ventanas, y el aroma de lo que Claire había horneado aún flotaba en el aire: vainilla, canela y consuelo.

Rae estaba sentada en...

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