Era real

Cyrus

—Pero no voy a hacer nada de eso —continué, bajando la voz, casi ronca—. Porque ahora estás aquí. Eres mía. Y me importa una mierda lo que el destino hiciera o dejara de hacer. Lo único que me importa es que estés de pie frente a mí ahora mismo, aunque me estés gritando y lanzándome botellas ...

Inicia sesión y continúa leyendo