Un tiro al corazón

Ayla

Sentía los párpados pesados cuando intenté parpadear para abrirlos. Después de diez años de celos forzados, de noches temblando sobre el suelo frío de una perrera, y de violaciones interminables que me dejaron el cuerpo y la mente hechos trizas, me había despertado agotada más veces de las que...

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