Húndete cuando te acerques, átame al poste de la cama

Cyrus

Arrojé a Raven sobre el cofre de su auto por encima de mi hombro, para frotarme contra su calor y escuchar esos sonidos dulces. El auricular del teléfono rebota contra el parabrisas y astilla el vidrio. Tal vez luego me dejen hecho pedazos por eso. Vale la pena. Jodidamente vale la pena. Mi l...

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