No hay piedad para la tríada

Thane

Llegar a nuestro territorio es agridulce. El destino sabe que me alegra que estemos todos de vuelta, pero, maldita sea, el hecho de que no tengamos a Eric y que todavía tengamos que lidiar con las secuelas de todo esto pesa como una losa. Una cosa a la vez, me repito. Lo encontraremos. Nuestr...

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