Malditos compañeros predestinados

Thane

Otra vez dejo a Ayla como un cobarde. Ni siquiera pude pasar la noche abrazándola antes de que la culpa me atravesara al pensar que la estaba lastimando por mantenerla cerca. Siento que estoy jugando con sus emociones; mis emociones van y vienen. Sé que la deseo y que no debería.

Ay, mis emo...

Inicia sesión y continúa leyendo