Día del Calor #2

Ayla

Despierto en mi nido, completamente desligada del tiempo. No tengo idea de qué día es ni cuántas horas se han escurrido en esta neblina febril. Lo único que existe es el hambre insaciable que me roe por dentro: una necesidad desesperada y punzante de un nudo.

Tengo los muslos resbaladizos y p...

Inicia sesión y continúa leyendo