Quémalo todo

Thane

Los días siguientes, después de que el celo de Ayla pasó, transcurrieron en una suave bruma de descanso y recuperación. Ya estábamos de vuelta en la casa de la manada, y yo seguía encorvado sobre mi escritorio, con mapas e informes esparcidos a mi alrededor como hojas caídas. Me dolían los ho...

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