Despertar del calor, parte 1

Oliva no había dormido ni un minuto en horas. Estaba demasiado concentrada en no dejar que su nerviosismo se notara para no esparcir su aroma por la habitación y parecer una invitación para ese idiota de Matteo, tenía miedo incluso de dormir. Pero el miedo no era porque pensara que el alfa a su lado...

Inicia sesión y continúa leyendo