¿Aceptación...?

Oliva no lo pensó dos veces antes de salir del coche y cerrar la puerta de un portazo, descargando toda su frustración sin siquiera mirar atrás. Estaba molesta, lo cual no era nada nuevo; con Matteo a su lado, siempre estaba molesta solo por el hecho de que él respiraba el mismo aire que ella.

—Oye...

Inicia sesión y continúa leyendo