Capítulo 18 18

—Porque nunca dejó de esperar que yo volviera.

Teresa no pestañeó.

Yo tampoco.

La terraza quedó en silencio después de que Mateo regresara al salón. Desde dentro llegaban voces, cubiertos y la risa de alguien que no tenía idea de que afuera acababan de abrir una tumba de cinco años.

—Eso no es una e...

Inicia sesión y continúa leyendo