Capítulo 24 24

—Entonces empieza por elegir dónde vas a dormir esta noche.

Mateo arqueó una ceja.

—¿Eso decide mi futuro?

—No. Pero evitará que lo decidas con las manos.

Su mirada descendió hasta mi cintura.

—Mis manos están en los bolsillos.

—Por eso seguimos vivos.

Una sonrisa breve apareció en su boca.

—¿Tienes...

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