Capítulo 30 30

—Porque te vi con otra mujer.

Mateo dejó de respirar.

La bodega seguía húmeda, llena de cajas abiertas y pétalos pegados al suelo, pero de pronto el desastre alrededor dejó de importar.

—¿Qué mujer?

—No sabía quién era.

—Elena.

—Volví al departamento tres días después porque no soportaba haberme ido...

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