Capítulo 51 51

—¿Qué guardaste durante cinco años?

Mateo sonrió.

—Mañana.

—No.

—Elena.

—No puedes decir algo así y después pretender que voy a desayunar tranquilamente.

—Puedo intentarlo.

—Te odio.

—Eso ya perdió credibilidad.

Su mano seguía en mi cintura.

Intenté apartarme.

Mateo me acercó otra vez.

—No vas a sac...

Inicia sesión y continúa leyendo