Capítulo 57 57

—Antes de que digas nada, no estoy intentando ocultarle una crisis a Mateo.

Valeria estaba sentada frente a mí en una cafetería, con una infusión que parecía castigo líquido.

—Eso mejora bastante la introducción.

—Mi madre tiene que viajar mañana.

—¿Gabriela?

—Sí. Diez días.

—¿Y?

Valeria apoyó ambas...

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