Capítulo 11

Killian

El clic de la puerta de mi oficina cerrándose detrás de mí apenas se registró sobre el sonido de las teclas. Los dedos de Dom bailaban sobre su laptop, su enfoque era láser—inquebrantable. Ni siquiera intenté llamar su atención; estaba perdido en ese mundo digital suyo, donde los números y ...

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