Capítulo 44 Jaque a la sombra

El teléfono sigue vibrando contra la caoba, rompiendo el aire sofocante de la oficina con una perseverancia fría. 

Julio traga saliva, se pasa la mano por el rostro arrugado para sofocar el temblor de sus dedos y, tras un largo segundo de vacilación, presiona el botón verde de contestar.

Se llev...

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