Capítulo 47 El eslabón débil

Maximilian caminaba de un lado a otro frente al ventanal, sirviendo un segundo vaso con licor. 

El hielo chocaba contra el vidrio con un repiqueteo frenético que delataba el descontrol de sus impulsos.

—Voy a mandar a llamar a la gente de seguridad privada —sentenció Maximilian, señalando el tel...

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