Capítulo 50 El cerco de sombras

El ruido de los motores y los pasos pesados de los agentes rodeando el lugar no pudieron apagar el silencio tenso que había entre las dos primas.

Sara retrocedió un paso más, con los nudillos tan blancos de tanto apretar el servidor portátil que sus dedos parecían translúcidos. 

Estaba atrapada. ...

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