Capítulo 35 El mejor amigo como asistente

Kathie miró de reojo a Keith, sorprendida de que se encontraran en circunstancias tan extrañas.

Keith esbozó una sonrisa pícara.

—¿Tienes algo que decir? Suéltalo de una vez. No hace falta que te contengas.

Kathie, intrigada, preguntó:

—Señor Gray, ¿por qué me está ayudando? Ni siquiera nos conocem...

Inicia sesión y continúa leyendo