Capítulo 52: No hagas promesas a la ligera

Eileen se sentía un poco deprimida. Apreciaba de verdad todo lo que Seven hacía por ella. Pero en realidad no me molesta.

Jonathan la consoló:

—Eileen, pórtate bien. Yo te cepillo el cabello y tu mamá hará el chongo. Cuando me salga mejor, yo lo haré por ti, ¿sí?

Eileen asintió feliz.

—Está bien...

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