122. En su límite

122. Al Límite

Todos Van a la Plaza

Lucy y el chico fueron arrojados de nuevo al mismo refugio, con las manos y los pies atados, y la boca amordazada.

Un hombre agarró a Lucy del cabello y la abofeteó dos veces, la fuerza de los golpes le partió el labio, haciendo que la sangre le corriera po...

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