Capítulo 53

Samuel calmó su nerviosismo y le sonrió a Hilda.

—No pienses demasiado en eso. Ella no es más que una diosa en mi corazón.

Hilda no pronunció ninguna otra palabra, solo asintió. Al mismo tiempo, se escucharon gritos mientras la gente en la entrada comenzaba a llamar a Christopher.

—Chris, Chris, ...

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