Capítulo 10 10

Sostengo la mirada de acero de Ruslan.

—¿Qué pasa si digo que no?

Se encoge de hombros como si esto fuera solo otra entrevista de trabajo para él y tuviera a mil candidatas más haciendo fila detrás de mí.

—Si dices que no, te dejaré ir con una generosa indemnización por despido, una excelente recom...

Inicia sesión y continúa leyendo