Capítulo 130 130

Sus labios se separan. Dios, lo que daría por morder esos labios ahora mismo. Las cosas que haría. Los precios que pagaría.

—Sabía que me rechazarías —admite ella.

—Pero viniste de todos modos. ¿Ves? —digo triunfante—. Es un juego.

—Tú lo llamas un juego; yo lo llamo supervivencia. —Su respiració...

Inicia sesión y continúa leyendo