Capítulo 160 160

—¿Implica seducirme entre reuniones? Porque me apunto a esa idea.

Sus manos se deslizan hasta mi trasero. Las agarro y las subo de nuevo.

—Concéntrese, señor Oryolov —le digo—. No vine aquí para eso. Esto es un asunto serio.

—Entonces deberías haber programado una cita. Aunque ese imbécil de ahí ...

Inicia sesión y continúa leyendo