Capítulo 166 166

Kirill frunce el ceño.

—Yo lo... atraparía. Lo atraería. Lo haría hablar.

—Así es como lidias con un enemigo que no conoces. A este, sí lo conozco.

—¿Ah, sí?

Tiene razón. Pero no puedo permitirme dudar de mí mismo ahora.

—Es sábado —le recuerdo—. Estará en casa de Fiódor.

Kirill asiente con inc...

Inicia sesión y continúa leyendo