Capítulo 22 22

Le sostengo las puertas abiertas cuando llegamos a la planta principal.

—Te estará esperando afuera.

Me mira.

—¿Tú no te vas también?

—Tengo que bajar un piso más. Mi auto está estacionado ahí.

—Ah. Está bien —duda un momento—. ¿Nos vemos mañana, entonces?

—Algo así.

Tengo prisa, pero no soy un ...

Inicia sesión y continúa leyendo