Capítulo 40 40

—No volverá a molestarte ni a ti ni a los niños.

—De acuerdo, pero ¿qué hay de ti?

—¿Yo? —pregunto, desconcertado.

—Estaba buscando trapos sucios sobre ti. Mencionó que ya sabía mucho —dice, y mira por encima del hombro antes de acercarse aún más a mí. Lo suficientemente cerca como para que pueda...

Inicia sesión y continúa leyendo