Capítulo 98 98

EMMA

—¿T-tía Emma?

—Hola, Josh.

Sueno estúpidamente alegre, considerando que estoy sentada en medio de nuestra mesa de centro rota, cubierta de rasguños y moretones, mientras brota sangre fresca por todos mis brazos y piernas.

—¿Q-qué pasó?

—Este, solo... me caí. Estoy bien, lo juro.

Él camina...

Inicia sesión y continúa leyendo