CAPÍTULO 10

El cielo estaba lleno de estrellas, iluminando los terrenos de la manada con un resplandor onírico. De pie en el balcón de su habitación, Amelia trazaba con los dedos el contorno de la marca de luna creciente en su pecho, que le recordaba constantemente el Rito de Unidad que ella y Bruce habían comp...

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