CAPÍTULO 34

Bruce frunció el ceño. —¿Así que una anciana? ¿Pudiste identificarla?

Elijah apretó los dientes y asintió. —Era Caroline.

El nombre flotó en el aire entre ellos como un peso simbólico del que sabían que eran responsables pero no querían enfrentar. Los ojos de Bruce se abrieron de par en par como s...

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