CAPÍTULO 78

Mirando a su madre, vio la agonía y el reconocimiento en la mirada de Rosa.

—Perdón por no habértelo dicho, mamá, quería hacerlo por mi cuenta y sabía que intentarías disuadirme.

Rosa le apretó la mano.

—Oh querida, lo entiendo. Solo desearía que hubieras sentido que podías compartirlo conmigo.

...

Inicia sesión y continúa leyendo